El Qi es una noción fundamental del Taoísmo, y al mismo tiempo de la filosofía china. De acuerdo con los taoîstas, cada cosa y cada elemento en el universo provienen de esta fuerza fundamental.
En Occidente, el concepto de Qi es a menudo llamado «energía». Sin embargo, aún cuando se le puede comparar con el «pneuma» – es decir, el concepto de «aire», «respiro» o «espíritu» utilizado por los griegos en la antigüedad – las tentativas de traducción no son completamente satisfactorias.
Es por ello que el concepto de Qi es difícil de aprehender para los occidentales. No obstante, podemos hacer la reflexión de que, así como las ondas electromagnéticas que nos permiten ver diferentes canales en el televisor, así mismo el Qi es una energía que no se puede ver, pero que existe y de la cual podemos ver los efectos y la frecuencia en nuestra vida, muy seguido a través de nuestro cuerpo.
En si, todas las cosas son una expresión del Qi. El calor que podemos sentir cuando acercamos nuestras manos la una de la otra sin hacer contacto, eso es una expresión de Qi. La silla o el sofa en el que nos sentamos, esto también es una manifestación del Qi! En la concepción China, el Qi se manifiesta a través de todo aquello que es material y todo lo que es inmaterial también.
Podemos decir que para la Medicina Tradicional China, la materia y la energía son indisociables. Curiosamente esto se alinea con las teorías de Albert Einstein, en las que explicaba que la luz y el sonido tienen ciertas partes de materia. Dichas teorías impactaron al mundo y cambiaron la manera en la que vemos las cosas.
